La vida del que mucho viaja y poco disfruta...

Si bien estamos por Diseñar un gran Business Hotel, estoy segura no estamos preparados para hacerlo.

Muchos relatos he escuchado acerca de la tortura del viaje constante, programadas horas de vuelo, miles de reuniones y el cansancio sin sabor a vacaciones.  Me explico, mi madre, al trabajar en una ONG internacional y al llevar de cargo "coordinadora de proyectos", se ve obligada constantemente a viajar fuera del país.

Al escuchar "viaje" uno se emociona, siempre lo veo en amistades que al contarles que mi madre está por viajar abren bien los ojos y exclaman: "¡Qué rico!"  Lo que ellos no saben es que al decirme lo mismo, mi misma madre, pone cara de : Estoy siendo torturada y no podré ni respirar en paz.

En fin, para aquellos que llevan este ritmo de vida ajetreado en donde, cómo dice "La gran Nomura", solo se conoce el aeropuerto, el hotel y el lugar de conferencia o reunión, existen cierto tipo de alojamientos donde se les brinda las comodidades necesarias para que el viaje no solo no sea tan atroz sino que tengan todas las facilidades necesarias para efectuar rápida y eficazmente las tareas que lo llevaron a viajar y las que dejaron pendientes en su hogar.

Investigar de más necesitaremos hacer para cumplir adecuadamente con este proyecto pues ésta vez no se trata solo de comodidades.  Se recomendó ver una película que nos pueda ayudar a identificarnos con el ritmo de vida de un "Hombre/Mujer de negocios", aún no puedo verla pero les dejo el trailer para aquel que haya olvidado la asignación.



XSN

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