Querer no es poder...

Es curioso cómo se ve todo tan claro cuando no le está ocurriendo a uno.  Ser espectador nos da una sabiduría absurda y se da por algo muy sencillo... Vemos todo con mayor objetividad al no ser nosotros los que tengamos que afrontar aquellas situaciones ni comernos los sentimientos que nos brinda el proceso ni el resultado final.

Dos personas involucradas.

Una mujer independiente que dejó de serlo por él a pesar del miedo de salir lastimada.  
Una mujer que se involucró con otra persona dejándose llevar.
Una mujer que ya se sentía sola y que terminó sintiéndolo más sola aún estando acompañada.
Una mujer sentimental que quiso creer que algo realmente estaba por iniciar.

Un hombre confundido que quiso querer y ser querido.
Un hombre titubeante que no quiso quedar mal.
Un hombre apasionado que no supo discernir sentimientos.
Un hombre "karmeado" por el pasado aunque quiso ocultárselo a si mismo

No hace falta relatar tanto tras estas descripciones.  Se conocieron y no pasó mucho para que "algo" sucediera. Creo yo que, necios, quisieron demostrar que no fue solo un desliz y formalizaron, en un sentido no tan formal, aquello vivido.  Se frecuentaron y siguieron todos los pasos que se siguen en este tipo de procesos, con la experiencia vivida por ambos anteriormente no hacía falta un manual.  Se tomaron cariño, se asfixiaron un poco y, tan solo al mes, notaron que no era suficiente.

En rupturas siempre alguien sale herido y este caso no es la excepción.

El consejo de conejo, tras ambos haber pedido este relato, es la honestidad con el otro y consigo mismo.
-No es bueno fingir amistad cuando ésta está embarrada por distintas intenciones.
-No deberías pretenderla cuando se sabe que, si bien podría llegar, aún no es el momento y si lo es para ti sabes que no lo es para el otro.

Ésto va para ambos...
(En algún momento se la dediqué a una persona muy especial por motivos totalmente distintos.  Creo que, con otra intención, es perfecta para ustedes)

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